Candidatos

Candidatos

El éxito de nuestros candidatos es nuestro mayor activo

Sabemos lo importante que son las personas para el éxito y buen funcionamiento de los proyectos empresariales. Nuestros candidatos son el principal activo de nuestra empresa y su éxito es nuestro éxito.

“Todos creen que tener talento es cuestión de suerte; nadie piensa que la suerte pueda ser cuestión de talento.”

Jacinto Benavente

Nuestra
base de datos

En cada proceso de selección realizamos un análisis exhaustivo y una investigación rigurosa del mercado.

Nuestro dia a dia nos mantiene en contacto permanente con profesionales que nos aportan información personal y profesional.

Toda esa información pasa a formar parte de una amplia base de datos que se va actualizando constantemente y que tratamos con la máxima discreción y confidencialidad.

Cercanía y
asesoramiento

Somos conscientes de la relevancia que tiene un cambio profesional en el resto de las facetas de la vida de nuestros candidatos y conocemos la dificultad de tomar la decisión de cambiar, de asumir nuevos retos profesionales, de apostar por un nuevo proyecto.

Por eso nos comprometemos con nuestros candidatos, ofreciéndoles el asesoramiento que les ayude a tomar la decisión que más se adecúe a sus necesidades profesionales y personales.

En Rosón de Beas intentamos conocer a la persona detrás del profesional, nos importa su experiencia acumulada, no la experiencia reflejada en un dossier.

EL TROFEO ROSÓN DE BEAS

Trofeo Directivos

Trofeo Consejeros

Trofeo Comité Ejecutivo

Al finalizar el proceso de contratación, otorgamos con orgullo a nuestro candidato finalista el “Rosón de Beas”, “un trofeo” que le hace formar parte de nuestros alumni y le pedimos que lo tenga siempre presente en su despacho.

IN MEMÓRIAM

José Rosón fue un hombre insaciable en su afán de aprender e innovar,  virtudes propias de los grandes sabios, y además, generoso con su sabiduría, que compartía con desinterés. Los que estuvimos cerca de él, tuvimos el grandísimo privilegio de aprender muchas de sus virtudes que ya nos pertenecen a modo de legado y que recibimos con honor y responsabilidad. Nos llena de orgullo y satisfacción el haberle tenido como padre y por ello damos gracias a Dios.

Muchos de los que le conocieron compartiran con nosotros la opinión de que una de sus mayores cualidades era su capacidad de visualizar y proyectar el futuro. Él mismo fue un avance de sus tiempos ya que aunque vivió la mayor parte de su vida en el siglo XX constituye el modelo de humanista del siglo XXI con muchos de los atributos necesarios para hacer frente a los tiempos cambiantes que vivimos: tolerancia, visión global, afán de superación y mejora,  una imaginación sin limites, un liderazgo natural para ilusionar y conciliar, buen juicio, compromiso… Era además un gran admirador de los valores femeninos y de la importancia de su participación activa en la sociedad.

D. José buscaba la Excelencia y tenía la capacidad de hacer que las cosas fueran excelentes. Siempre pensaba en grande y nos hacía sentir grandes a los que estábamos con él, sin perder nuestra sencillez. Nos protegía, sin agobiarnos; nos motivaba, sin empujarnos; nos educó con el ejemplo en valores y ética.

Fue un placer coincidir con él en esta vida; un regalo de Dios tenerle como padre, una gran suerte contar con él como consejero y el mayor lujo del mundo, tenerle como amigo, el mejor.

Luchador hasta el final, positivo y vitalista, en sus últimos años libró una durísima guerra que fue su enfermedad y aun en esos terribles momentos, los que estuvimos a su lado continuamos aprendiendo.  Nos enseñó con maestría ejemplar cómo enfrentar los obstáculos de la vida, con fortaleza, templanza, prudencia y justicia.

Decimos adiós a un caballero; a un Hombre Bueno, con mayúsculas; no sólo bueno en el sentido de bondad, que también, sino  por su integridad y ejemplo del buen hacer.

Ara Rosón de Beas,

Madrid 22 de octubre de 2009